jueves, 3 de septiembre de 2009

Aprenderás...

Aprenderás...
Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma.
Aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.
Aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado...
Aceptarás, incluso, que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú, también, podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que, los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso, siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodean tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Descubrirás que lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a dónde llegaste, sino a dónde te diriges y, si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez, sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes, y sería una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero, eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y, en algún momento, condenado.
Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.
¡¡¡Es que la vida, realmente, vale cuando tienes el valor de enfrentarla!!!

miércoles, 5 de agosto de 2009

QUIZÁS SOMOS MÁS IMPORTANTES...

Quizás somos más importantes de lo que creemos. Quizás lo que sucede en el reino de nuestra conciencia realmente tiene importancia en el esquema cósmico. Sabemos que no tiene mucha importancia lo que le sucede al cuerpo, pero si lo que sucede "en" y "a través" del cuerpo. Quizás lo que ocurre en el cuerpo y por medio de lo que llamamos planeta habitado también por Dios, es de vital importancia para los planes de Dios mismo. Esto daría sentido a la vida.-
Sólo cuando hemos captado y apreciado su significado podemos comprender la significación de la palabra emitida.-
Parafrasearemos el mensaje de los ángeles, el cuál fue emitido por un grupo de seres y dado a otro; por lo tanto es un mensaje mundial que aún espera respuesta.
"CUANDO LA CONCIENCIA CRÍSTICA SE HAYA DESPERTADO EN TODOS LOS HOMBRES, ENTONCES TENDREMOS PAZ EN LA TIERRA Y BUENA VOLUNTAD ENTRE LOS HOMBRES. CUANDO ESTO OCURRA, ENTONCES PODRÁ SER DIOS GLORIFICADO".-
La expresión de nuestra divinidad pondrá fin al odio reinante en la tierra y derribará los muros que separan a un hombre de otro, a un grupo de otro, a una nación de otra y a una religión de otra. Donde hay buena voluntad debe haber paz, actividad organizada y el reconocimiento del Plan de Dios; porque ese Plan es síntesis, es fusión, es unidad y unificación.-
Entonces, CRISTO, será él, Todo en todos y Dios padre será glorificado. Esto se efectuará por la viviente unión con Dios por medio del Cristo, el Cristo histórico que reveló a Dios, y mediante el Cristo individual, oculto en cada corazón humano que debe ser traído a la existencia.-
*Compenetrado por la idea de una unión viviente con Cristo, morando en ÉL. Estamos arraigados en ÉL, como lo está el árbol al suelo para mantenerse firme y dar fruto. Estamos construídos en ÉL, como los fuertes cimientos de un templo están asentados en la roca viva. Vivimos en ÉL, como los miembros del cuerpo... La morada es recíproca; ÉL está en nosotros y nosotros en ÉL. ÉL está en nosotros como fuente de nuestro ser, nosotros estamos en ÉL llenos de su plenitud. ÉL es en nosotros como la luz del sol, así como la cámara sin luz estaría a oscuras. Nosotros estamos en ÉL como leño verde que ha sido arrojado a la flamígera hoguera, resplandeciendo con rojizo y transformante calor. Él está en nosotros, todo comunicativo, nosotros estamos en ÉL todo receptivos. ÉL está en nosotros como la savia que circula en el árbol, nosotros en ÉL como las ramas*.-
CRISTO EN DIOS, DIOS EN CRISTO, CRISTO EN NOSOTROS

lunes, 8 de junio de 2009

Recomendación a mis lectores...

En estos tiempos donde a veces urge vender o comprar bienes o servicios, me complace en recomedarles a www.OXL.com ya que pude comprobar su excelencia y efectividad, pueden publicar avisos gratuitos o destacados, además comprobé la existencia de un gran soporte técnico y ni hablar del departamento administrativo que se destaca por su gran calidad y calidez humana, condiciones poco comunes en los tiempos que nos toca vivir.-

PARA REFLEXIONAR Y MEDITAR...

El mundo es ciego. Pocos son los que ven. El espíritu es difícil de dominar e inestable. Corre por donde quiere. Dominarlo es ventajoso. El espíritu sometido asegura la felicidad.-

CONJUROS, RITUALES Y MAGIA BLANCA...

EL CORAL DE LA LEALTAD

Si quiere conservar para siempre la amistad de una persona, deberá hacerle un obsequio mágico. Elija un coral de cualquier tamaño. Déjelo tres días y tres noches sobre un plato cubierto de arena, sobre el cual habrá escrito, con una varilla de sahumerio, la inicial de su nombre y la del nombre de su amigo. Concéntrese sobre en la piedra unos minutos y diga en voz alta:
"Para esta amistad pura, consagro este coral tan puro y noble, para que nunca exista el enojo y la traición".-
Luego lave la piedra con abundante agua fría y déjela secar al sol. Ya estará lista para regalar. Se la debe entregar a su amigo/a un día Miércoles.-

RITO DE LA RECONCILIACIÓN

Luego de una violenta discusión con un amigo y cuando usted esté decidido a reiniciar el diálogo pacífico, efectúe este ritual para que la cólera no se apodere nuevamente de ninguno de los dos. Mezcle dos cucharadas de té de tilo, una de azúcar moreno, un poco de miel, tres cucharadas de té de rosas o de jazmín y media cucharada de tintura de benzoína.-
Ponga todo en un recipiente metálico, agregue tres carbones encendidos y sahúme algún objeto que pertenezca a ese amigo con el que se disgustó. Si esto no es posible, escriba en un papel blanco el nombre de dicha persona y páselo tres minutos sobre el humo de la preparación. Esto será más efectivo si se lo acompaña con una oración en la que pida que la calma y el entendimiento reinen entre ustedes.-

RECUPERE A UN AMIGO DISTANCIADO

A veces, un malentendido provoca un corte en una relación amistosa. Otras veces, las presiones cotidianas o la falta de tiempo nos alejan involuntariamente de nuestros más queridos amigos. Cualquiera sea el motivo que lo prive de disfrutar del calor de la amistad, recurra a este ritual para revertir la situación.-
Triture hasta convertir en polvillo un caracol marino y mézclelo con un jazmín seco y también pulverizado. Agregue una cucharadita de azúcar, una nuez picada y dos gotas de colorante de respostería rosado (o tinta rosada). Luego tome una foto de su amigo y espolvoree el preparado sobre ella, dibujando un círculo, una noche de Luna Creciente. Deje la foto apoyada sobre una tela blanca, rodeada de flores del mismo color.-
Al amanecer retire de la foto el polvo de la amistad que ha fabricado, guárdelo en una bolsita de tela de color verde y déjela en su mesita de luz o en su escritorio, hasta que se produzca el esperado reencuentro.-
Cuando esto suceda, arroje la bolsita a un curso de agua o quémela.-

domingo, 17 de mayo de 2009

RELATOS DE DERVICHES...

El monasterio mágico

Un cierto derviche humilde y silencioso solía concurrir todas las semanas a las comidas que ofrecía un hombre culto y generoso. A tales reuniones se las conocía como Asambleas de los Cultos.-

El derviche jamás intervenía en la conversación. Después de entrar, estrechaba las manos a cada uno de los presentes, se sentaba en un rincón y comía lo que se servía. Terminada la reunión se ponía de pie, decía unas pocas palabras de despedida y agradecimiento y tomaba su camino. Nadie sabía nada de él. No obstante, cuando apareció por primera vez circularon rumores de que se trataba de un santo, y durante un largo tiempo los demás comensales pensaron que debía ser, sin duda, un hombre santo y poseedor de conocimeintos, y aguardaban con placer el momento en que el derviche les impartiese algo de su sabiduría. Incluso algunos se jactaban de que el extraño participara en esas reuniones de amigos, dando a entender que esa compañía les confería a ellos especial distinción.-

Sin embargo, como no se observaba relación alguna con aquel hombre, poco a poco los invitados empezaron a sospechar que en realidad podía tratarse de un imitador o de un farsante. Algunos llegaron a sentirse incómodos por su presencia. Evidentemente, él no hacía nada por armonizar con el ambiente y no aportaba siquiera un proverbio a las esclarecidas conversaciones que para ellos habían llegado a significar una parte entrañable de sus mismas vidas. Incluso algunos concurrentes no llegaban a percatarse de que el derviche estuviese presente, pues pasaba totalmente inadvertido.-

Cierto día, el derviche habló. Dijo: -Yo los invito a todos a mi monasterio, mañana por la noche. Cenarán conmigo.-

La inesperada invitación suscitó un revuelo de opiniones. Algunos pensaron que el derviche, que vestía muy pobremente, debía ser un loco y que con toda certeza no podría ofrecerles nada. Otros supusieron que la conducta anterior había sido una prueba. Algunos se dijeron que, por fin, el derviche les compensaría la paciencia con que habían soportado tan pesada compañía. Hubo quienes se alertaron entre sí: -¡Cuidado! Podría ocurrir que busque tentarnos para someternos a su poder.-

Pero la curiosidad indujo a todos, incluso al anfitrión, a aceptar la propuesta, y a la noche siguiente el derviche los condujo desde la casa hasta un monasterio escondido, de tal magnitud y magnificencia que quedaron atónitos.-

El edificio estaba poblado de discípulos que practicaban toda clase ejercicios y tareas. Los invitados transitaron por salas de contemplación, donde gran número de sabios de distinguido aspecto se levantaron respetuosamente para saludar con inclinación de cabeza, la proximidad del derviche.-

El banquete con que fueron agasajados fue indescriptible y sobrepasó toda expectativa.-

Los visitantes se sintieron anonadados. Todos le suplicaron que a partir de ese mismo instante los aceptase como discípulos.-

Pero a esas instancias, el derviche respondía tan sólo: -Esperen hasta la mañana.-

Llegó la mañana y los invitados, en lugar de despertar en las suntuosas camas de seda que se les habían brindado la noche anterior, se encontraron yaciendo tiesos y desnudos, dispersos en el suelo, en el interior de un pétro recinto de una enorme y fea ruina, sobre una yerma ladera de montaña. Ni señales del derviche, de los bellos arabescos, de las bibliotecas, fuentes y alfombras.-

-Ese canalla infame nos ha traicionado con artes de brujería -vociferaban los invitados, quienes alternativamente se lamentaban y felicitaban entre sí por sus sufrimientos y porque, finalmente, habían desenmascarado al villano, cuyos poderes sin duda se habrían extinguido antes de que pudieran cumplirse vaya a saber qué pérfidos propósitos. Muchos atribuyeron la salvación a su propia pureza espiritual.-

Pero lo que ellos ignoraban era que, por los mismos medios de que se había valido para introducirlos en aquella mágica experiencia del monasterio, el derviche les había inducido a creerse abandonados en medio de ruinas. La verdad era que no estaban ni habían estado ni en un sitio ni en el otro.-

En ese instante, como surgiendo de la nada, el derviche se presentó a sus invitados y les dijo: -Regresemos al monasterio.-

Hizo un movimiento con sus manos y todos se encontraron otra vez en los salones palaciegos.-

Entonces se sintieron arrepentidos de sus reclamos, pues inmediatamente se convencieron de que las ruinas no habían sido más que la prueba y el monasterio la verdadera realidad. Algunos musitaron: -Es una gran suerte que no haya oído nuestras censuras. Con sólo que nos enseñe este extraño arte, habrá valido la pena.-

Pero el derviche movió nuevamente sus manos y todos se encontraron otra vez en la mesa de la comida en común, de la cual, en realidad, nunca se habían apartado.-

El derviche continuaba sentado en su rincón habitual, comiendo su acostumbrado arroz con especias, sin decir palabra. Entonces, mientras lo contemplaban inquietos, todos oyeron su voz hablar dentro de sus propios pechos, aun cuando los labios del derviche estaban inmóviles. Dijo: -Mientras la codicia les impida distinguir entre el autoengaño y la realidad, nada real les podrá enseñar un derviche: sólo ilusiones. Aquellos cuyo alimento es autoengaño y fantasía, sólo con engaño y fantasía pueden ser alimentados.-

Todos los presentes en aquella ocasión siguieron frecuentando la mesa del hombre generoso, pero el derviche nunca volvió a hablarles.-

Al cabo de un tiempo, los componentes de la Asamblea de los Cultos descubrieron que su rincón estaba vacío.-

PARA REFLEXIONAR Y MEDITAR

Aquel que, tras haber sido negligente, se vuelve vigilante, ilumina la tierra como la Luna que emerge de entre las nubes.-